La Concejalía de Cultura y Patrimonio Histórico, o la Estrategia del Camaleón

Como todo el mundo sabe, a principios del año 2019, la plataforma "Toledo.Sociedad, Patrimonio y Cultura" formada por un grupo de ciudadanos de muy diversa procedencia, preocupados, entre otros asuntos,  por cómo se estaba tratando el patrimonio en la ciudad de Toledo, en su conjunto, y especialmente en relación a Vega Baja y la Peraleda, presentó una denuncia por "expolicación", ante el Ministerio de Cultura y Deportes, donde se explicaban los daños que ya se habían producido, y se estaban produciendo, muchos de ellos irreversibles, al patrimonio arqueológico, y al paisaje, todos ellos bienes y valores protegidos, y, sobre todo, el daño que se iba a producir en el futuro debido a la aprobación de la Modificación Puntual 28 del Plan General Municipal de Ordenación Urbana de 1986, que de hecho, supone el "arrasamiento" total del yacimiento arqueológico y del paisaje, gracias a las 1.698 viviendas, y otros usos dotacionales y terciarios que se han autorizado sobre el sitio, y la Modificación Puntual 29, aprobada por el Ayuntamiento de Toledo, aunque, en el momento actual, no aprobada por la Junta de Comunidades, que pretende, entre otros desarrollo, construir más de 3.000 viviendas en La Peraleda, lo que ocasionaría la desaparición total de las "vegas bajas", todas ellas protegidas. 

Ante nuestra denuncia, la Subdirección General de Protección del Patrimonio Histórico, del Ministerio de Cultura, solicitó a uno de sus órganos asesores, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, un informe sobre la denuncia en cuestión, que dicha academia contestó en octubre de 2019, dando la razón o apoyando la denuncia presentada. Desde entonces, además, se produjo la visita de Hispania-Nostra, advirtiendo sobre la posibilidad de que Vega Baja entrara en su Lista Roja, e ICOMOS, organismo asesor de UNESCO, también emitió un informe demoledor sobre la situación de Vega Baja. 

En enero de 2020, se ha formado el nuevo gobierno de España, y ha habido relevo en el Ministerio de Cultura. José Manuel Rodríguez Uribes, ha sustituido a José Guirao. Recordemos que en el mes de octubre de 2019, coincidiendo con los informes de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y de ICOMOS, tanto la alcaldesa de Toledo, como la Consejera de Cultura, se reunieron con el entonces ministro José Guirao para hablar de Vega Baja. No trascendió lo que se dijo en tal reunión, y la alcaldesa de Toledo quiso resaltar que "Tanto el ministro, como la Junta y el Ayuntamiento estamos en coordinación para llevar a cabo el mejor trabajo que se pueda hacer en Vega Baja", que es lo que se suele decir cuando no interesa contar lo que realmente se ha dicho, que era,   probablemente, que el informe de la RABASF era demoledor, y que, ante el contenido del mismo, iba a ser difícil esquivar la denuncia de "expoliación". 

Una vez que ha cambiado el gobierno y hay nuevo Ministro, los ediles toledanos han salido corriendo para el ministerio, para coger fresco al nuevo representante de Cultura, y contarle su versión del asunto y lo "sensibles y respetuosos" que son ellos con el patrimonio,  y explicarle que, aunque haya gente que dice que se va a "arrasar" el yacimiento de Vega Baja, eso no es cierto, porque ellos no piensan construir nunca las 1.300 viviendas, que ellos mismos han aprobado sobre el sitio arqueológico (debe ser difícil negar algo que está escrito y firmado en un documento oficial), y que el resto, lo de los dos bloques ya construidos y la urbanización de la UA 34, la senda que no va a ninguna parte, o el cuartel de la Guardia Civil, son minucias, que "respetan plenamente los restos arqueológicos y el paisaje".  

Bueno, pues en las carreras para saludar al nuevo Ministro con sus "sensibilidades patrimoniales", no fuera a ser que le llegara algún otro informe antes de que ellos pudieran poner en antecedentes al gobernante, se han olvidado de llevarse al edil municipal responsable de esas "sensibilidades", que no es ni más ni menos que el concejal de Cultura, Teodoro García. A la reunión, junto a la Alcaldesa, han asistido el concejal de Urbanismo, y la concejala de Obras y Servicios, que deben ser, por lo visto, los más indicados para hablar de cultura y respeto por el patrimonio. Y es que está claro que desarrollar planes urbanísticos, y planificar canalizaciones, claro que tiene que ver con la protección del patrimonio, porque se desarrollan en el suelo donde casualmente están los restos arqueológicos, o se elevan hacia el cielo, donde se encuentra el paisaje, y por lo tanto, no decimos que no tuvieran que estar en esa reunión, pero es que está claro que cuando se habla de temas culturales como el VIII Centenario del Nacimiento de Alfonso X el Sabio, del mantenimiento de las murallas, o del 1% cultural, o del yacimiento de Vega Baja que son los restos de la capital del Reino Visigodo, está claro que quien debería estar allí ineludiblemente es el Concejal de Cultura, que es quién debería dirigir la política cultural municipal, debería tener un papel preponderante en todos los asuntos culturales,  y debería preocuparse por proteger el patrimonio  que se verá afectado por los desarrollos urbanísticos y las zanjas de los concejales Sabrido y De la Cruz, o debería conocer los incumplimientos de las protecciones existentes en base a la declaración de Toledo como Monumento Histórico-Atístico, en 1940, o Patrimonio de la Humanidad, en 1986.

Y es que son demasiados "debería", que vienen a ser un indicador de lo que pinta cada cual, o de la atención que se presta al patrimonio en esta administración municipal.  Esto último salvo que la estrategia del Concejal de Cultura en cuanto a la "sensibilidad con el patrimonio y paisajes" de la ciudad, sea crear nuevo patrimonio y paisaje (como diría algún insigne), a base de nuevos bloques de edificios anodinos, cuarteles de la Guardia Civil, Centros Comerciales, y sendas que no van a ninguna parte. Aunque, pensándolo bien, la concejalía es coherente con la "estrategia del camaleón", que ha llevado a que una Concejalía de Patrimonio creada en el año 2011, haya pasado desapercibida para la ciudadanía desde hace 9 años,  a fuerza de no realizar ninguna acción concreta de protección del patrimonio, y ahora haya alcanzado tal perfección en esto del camuflaje, que incluso en una cuestión tan importante desde el punto de vista patrimonial para la ciudad como es Vega Baja, en la mayor reunión a nivel institucional en que se va a hablar del tema, es capaz de mimetizarse de tal forma, que nadie ha sido capaz de encontrarle en la foto. 




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